RELACIÓN METAFÓRICA: FAMILIA & EMPRESA

Para el funcionamiento y buen desarrollo de la familia, núcleo básico de la sociedad tiene que existir dos componentes esenciales: el sicológico y el económico, el primero orientado a empoderar la autoestima, valor y respeto entre cada uno de los miembros de ésta y el segundo, tendiente a generar sus propios recursos a efecto de evitar vivir de la caridad de los demás o de los subsidios del Estado.

Siendo ello así, podríamos hacer una comparación metafórica entre familia y empresa, puesto que para que la primera prospere debe brindarse un mínimo de cuidado, respeto y preocuparse por la evolución de sus miembros y en el caso de las empresas, brindar una línea de carrera a sus trabajadores o preocuparse por su desarrollo y bienestar socioemocional que conllevaría a que ellos crezcan profesionalmente y desarrollen su potencial en pro de la empresa y, así ésta produzca las utilidades o ganancias que se espera.

Sin embargo, existen algunos detractores de esta comparación metafórica, como la  londinense Lucy Kellaway, columnista del Financial Times u otros “destacados” peruanos que por ejemplo señalan que “el CEO no reparte la riqueza que él genera en función de las necesidades de cada empleado (como el padre), sino que remunera el valor que ellos han producido. Su función principal no es criar ni disciplinar sino ejecutar las estrategias para la obtención de resultados y objetivos”. “Su función principal no es criar ni disciplinar sino ejecutar las estrategias para la obtención de resultados y objetivos”.

Evidentemente, a las empresas van a trabajar adultos que ya fueron criados y que ya tienen valores consolidados (sean buenos o malos), la comparación metafórica se da con la finalidad de sensibilizar a los altos mandos empresariales así como a la plana gerencial mayor; puesto que muchas veces la cultura corporativa o el clima organizacional resulta nociva y/o negativa para el desarrollo de los trabajadores y/o colaboradores, tan es así que existen normas como la Ley                   Nº 29783, Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo; o, la Ley 27942, Ley de Prevención y Sanción del Hostigamiento Sexual entre otras, inclusive existen políticas de responsabilidad familiar corporativa implementadas a nivel mundial. 

Aquellos que creen que en las empresas solo deben tomar en cuenta las estrategias para la obtención de resultados y objetivos reflejan una falta de calor humano, comparando al ser humano como si fuera un robot; pareciera además, que nunca han sido trabajadores de planta de una empresa y/o formado parte de alguna cultura corporativa de carácter masivo nacional o no se han sensibilizado con la situación de informalidad laboral en la que se desenvuelven muchas empresas que -inclusive- han ocasionado accidentes letales de seres humanos que por necesidad aceptan trabajar por una ínfima cantidad de dinero y en condiciones deplorables (recordemos el caso del incendio de Las Malvinas – Quinto Piso de las Galerías Nicolini) o aquellas en que se . 

Recordemos que las familias son la unidad productiva del país, lo que se ve reflejado en que el 96% de las empresas peruanas son familiares y que la profesionalización de éstas resulta fundamental para tener éxito en la vida empresarial además de los valores e identidad cultural.